Con el punto de "mitigar el impacto de la situación" en Ucrania y evitar que la invasión a ese país tome a los precios locales de los alimentos, el Gobierno concretó el aumento a las retenciones para la harina y el aceite de soja y creó un Fondo de Estabilización del Trigo, para controlar "el costo de la tonelada" de ese producto. Ambas medidas fueron avisadas a través de los Decretos 131/2022 y 132/2022, respectivamente, publicados en el Boletín Oficial.
El primero de estos documentos fue cerrado por el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y los ministros de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, de Economía, Martín Guzmán, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.
Por otra parte, mediante el Decreto 132/2022 se creó el denominado "Fondo Estabilizador del Trigo Argentino", un fideicomiso de administración y financiero que tendrá el objetivo de "estabilizar el costo de la tonelada" de este cereal "que compran los molinos" a nivel nacional.