REFORMA LABORAL

En una reforma laboral que saldrá en el Senado, la Confederación General del Trabajo (CGT) se enfrenta a un escenario donde deberá despejar el fantasma de fractura, con una medida de fuerza que conforme a propios y extraños. El Gobierno, en tanto, avisó que tiene en la mira a La Fraternidad y la Unión Tranviaria Automotor (UTA). En caso de que vuelvan a participar de un cese de actividades, avanzará con la aplicación de multas millonarias y hasta la quita de la personería gremial

Frente al vértigo que le impuso la Casa Rosada a la Ley de Modernización Laboral, la central obrera se reunirá entre lunes y martes, al tiempo que sus máximos referentes se mantienen "en línea" para decidir sus próximos pasos. Ya se sabe que la estrategia gremial es avanzar con la vía judicial, para declarar inconstitucional varios de los artículos, sobre todo los referidos a rebaja de las indemnizaciones y el límite al derecho a huelga

En paralelo a las gestiones del Gobierno para la rápida aprobación de la reforma laboral, la Casa Rosada puso en la mira a los conductores de locomotoras nucleados en La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), gremios imprescindibles para el éxito de una huelga. Desde la Secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero dejaron trascender que aplicarán sanciones porque ambos sindicatos desconocieron que se encuentran en conciliación obligatoria por reclamos salariales.

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