La vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, expresó que el staff del organismo mantuvo “muy buenas conversaciones” con las autoridades argentinas en el marco de la segunda revisión del programa de facilidades extendidas (EFF, según sus siglas en inglés) y de la consulta del Artículo IV de 2026. En ese contexto, resaltó los “impresionantes avances en estabilización” alcanzados hasta el momento y mantuvo que la agenda oficial apunta a fortalecer esos resultados y endurecer las bases para un crecimiento sostenible.
Kozack puso el punto en la necesidad de “mitigar adecuadamente los costos de transición asociados a estas reformas”, en referencia al paquete de cambios estructurales que impulsa el Gobierno de Javier Milei y que incluye la reforma laboral que actualmente en debate en la Cámara de Diputados. Según apuntó, las medidas laborales buscan reducir la informalidad y fomentar la creación de empleo. También celebró los pasos orientados a abrir la economía al comercio y atraer inversiones, incluidos los avances en acuerdos comerciales con Estados Unidos y con la Unión Europea en el marco del Mercosur.
La referencia a los “costos de transición” se da en un contexto de creciente debate por el impacto sectorial de la apertura comercial que fomenta Milei. En los últimos días, el anuncio de cierre de la planta de neumáticos Fate -con más de 900 despidos- y la pérdida de puestos de trabajo registrado en sectores industriales más expuestos a la competencia importada reavivaron la pelea interna sobre la velocidad y los efectos de la liberalización.