Los jubilados y pensionados de Argentina están a punto de recibir una actualización clave en sus ingresos gracias a las medidas impulsadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). En enero de 2026, se aplicará un aumento del 2,47% a todas las jubilaciones y pensiones, junto con la continuidad del bono de $70.000 para los haberes más bajos. Estos cambios, diseñados para mitigar el efecto de la inflación, impactarán positivamente en la economía de millones de familias, permitiendo una mejor planificación financiera en tiempos de incertidumbre económica.
La fórmula de movilidad de ANSES, que se activa mes a mes, toma como base la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En noviembre, este índice subió un 2,5%, lo que justifica el porcentaje de incremento. Si dependes de estos beneficios, entender estos ajustes te ayudará a ajustar tu presupuesto y cubrir gastos esenciales como alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Con el ajuste aplicado, la jubilación mínima llegará a $349.299,32, y al sumar el bono de $70.000, el total será de $419.299,32. Este incremento es crucial para los jubilados que no contaron con aportes completos durante su vida laboral, ya que representa un colchón vital contra la carestía de vida.
En contraste, la jubilación máxima se fijará en $2.350.453,71, reservada para quienes acumularon altos aportes a lo largo de décadas. Esta brecha entre mínima y máxima resalta el carácter progresivo del sistema previsional argentino, que recompensa la trayectoria contributiva mientras protege a los más desprotegidos.
Jubilación mínima sin bono: $349.299,32, para casos estándar.
Con bono incluido: $419.299,32, un refuerzo del 20% aproximado.
Jubilación máxima: $2.350.453,71, sin bono adicional.