Con más de 100 millones de toneladas dadas entre granos, subproductos y aceites, el complejo agroexportador argentino cerró en 2025 uno de sus mejores años históricos. El impulso vino de una mayor producción, cambios en las reglas impositivas y un terreno global que reposicionó a la Argentina como proveedor estratégico.
El 2025 quedará marcado como un año bisagra para la logística y el comercio exterior agroindustrial argentino. En un contexto de cambios fiscales, tensiones geopolíticas y recuperación productiva, los puertos del país alcanzaron un volumen total de embarques de 100,2 millones de toneladas de granos, subproductos y aceites vegetales. Fue el segundo mayor registro histórico, apenas por debajo del récord absoluto de 2019.
Dentro de ese total, los granos marcaron un hito propio: se despacharon 61,5 millones de toneladas, estableciendo un nuevo récord anual para este segmento. A esto se sumaron 30,9 millones de toneladas de subproductos y 7,8 millones de toneladas de aceites vegetales, que también alcanzaron su máximo histórico.