ESCÁNDALO EN LA PRIMERA NACIONAL

El juego entre Quilmes y Gimnasia se paró antes de comenzar la segunda etapa. Mientras los jugadores se ibicaban para iniciar el complemento, Brian Olivera se desplomó y empezó a pedir atención médica. Inmediatamente entró el cuerpo médico mendocino para saber qué ocurría y se encontró con el futbolista muy mareado. 

 

El arquero estuvo en el césped varios minutos, fue sacado en camilla del campo, y el árbitro del partido resolvió suspender el encuentro. "Nosotros no nos podemos hacer cargo de algo externo a nosotros. Hay un jugador que está desvanecido y esperando la ambulancia. Está tiritando y no se puede poner de pie", expresó Joaquín Sastre, DT de Gimnasia.

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