El Gobierno sigue en la definición de un paquete de reformas sobre propiedad privada que busca reducir la intervención estatal y dar mayores garantías a los inversores. El Ejecutivo enviará los proyectos a la Cámara de Diputados, aunque sabe que no hay un borrador definitivo por el momento
Manuel Adorni, avisó que abarcará cambios en las leyes de expropiaciones, de tierras rurales, del régimen de manejo del fuego y los esquemas de regularización dominial, en línea con la lógica de desregulación que fomentaron desde el inicio de la gestión
En la Casa Rosada aclaran que uno de los ejes centrales será fortalecer las condiciones para expropiar. La intención es limitar la definición de utilidad pública y reforzar el principio de indemnización previa, con el objetivo de limitar la discrecionalidad del Estado. “La idea es que expropiar sea realmente excepcional”, admiten en Nación.
Otro de los puntos clave es la alteración o eventual eliminación de la ley de tierras rurales. Se trata de una iniciativa que ya había sido incluida en el DNU 70/2023, que directamente proponía derogar la norma vigente para sacar los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros. El oficialismo busca ahora retomar ese camino por vía legislativa, con el foco puesto en atraer inversiones en sectores como el agro, la energía y la minería.