MILEI vs. VILLARUEL

Guillermo Montenegro no sólo le solicitó que se vaya de su oficina en la calle Sarmiento, sino que la bloqueó de WhatsApp y se lo comentó horas más tarde a su entorno más chico. Victoria Villarruel salió enojada y regresó al Senado, donde las internas la tienen absolutamente al borde del colapso, y la traición es la única moneda de cambio que ve hace dos meses. Los “amarillos” festejaron en Casa Rosada, Javier Milei lo supo ese mismo día, y Agustin Giustinian, lejos de la posible lealtad por haber compartido la primaria con Montenegro, siguió actuando con Humberto Schiavoni, misionero y hombre fuerte del PRO

 

Es la síntesis del final de la relación política de Victoria Villarruel y Javier Milei, que comenzó a enrarecerse después del debate en el que las miradas se posaron sobre la mujer que investigó y denunció asesinatos de la guerrilla, publicó un libro sobre el tema, y quedó en el ojo de la tormenta por ver a Jorge Rafael Videla en prisión. Su amiga personal, María Izzo, le había adelantado una docena de pálidas a la vice, que sabe que Javier Milei trabaja sin reposo para quitarle poder y financiamiento y que quede reducida a la conducción de las sesiones. 

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