POBREZA

El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, Agustín Salvia, puso en duda la interpretación lineal de la reciente caída en los indicadores de pobreza y expresó que los números no logran dar la realidad cotidiana de los hogares. Desde su vista, el descenso visto incluyó un componente de “ficción metodológica” que distorsionó la lectura del fenómeno.

El especialista explicó que la baja de la pobreza existió, pero destacó que su magnitud resultó engañosa. “Hay cierta ficción en los datos o cierta levedad. Es muy difícil decir un sí rotundo”, avisó.

En ese marco, tiró cualquier tipo de manipulación política sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y atribuyó las inconsistencias a problemas estructurales en la forma de medición. “Hay un problema de medición y de realismo de esas mediciones”, señaló en una entrevista.

Según planteó, las estadísticas oficiales no lograron captar con precisión la pérdida de poder adquisitivo. Señaló que la percepción social se mantuvo distante de los números: “La gente no está sintiendo en el bolsillo que tiene más capacidad de consumo que hace un año. Por el contrario, se te bajan los consumos de lácteos, de yerba, cae el consumo general”.

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