El Gobierno nacional determinó ampliar el alcance del Régimen de Aduana en Factoría (RAF) a toda la industria, una orden que permitirá importar insumos sin abonar aranceles e impuestos, siempre que sean enviados a procesos productivos.
La iniciativa fue dada a través del Decreto 252/2026 y cambia un esquema vigente desde 2002 que, en la práctica, había quedado limitado principalmente a la industria automotriz. Ahora, cualquier sector productivo podrá tener el beneficio, en un intento por reducir costos, mejorar la competitividad y promover una mayor generación de valor agregado local.
El RAF habilita la importación temporal de insumos, partes y componentes sin el pago de tributos, con la condición de que sean utilizados en la fabricación de bienes. En ese marco, si los productos finales se exportan, los aranceles no se abonan. En cambio, si se destinan al mercado interno, el pago de impuestos se difiere hasta la finalización del proceso productivo.