Los datos avisan que en Argentina aumentaron en un 30% este tipo de delitos encacillados en el grooming desde que comenzó la cuarentena, aunque en otros países como España tuvo un alza superior al 500%.
Desde la organización Grooming Argentina estiman el actual contexto de pandemia como una “tormenta perfecta” para el aumento de los hechos, producto de la hiperconectividad de niños, niñas y adolescentes.
La palabra grooming hace alusión a “la acción deliberada de un adulto de acosar sexualmente a un niño, niña o adolescente mediante el uso de Internet, a través de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos”.