El indicador de costo de vida que mide el INDEC cayó de forma abrupta, más allá de que todavía se sostiene elevado en relación con niveles razonables o en la comparación con otros países de la región.
La brecha en el salario requerido llegó al 17,23% a favor de los hombres durante el paso del primer semestre de 2024. El pico en la diferencia, en los últimos meses, de los salarios pretendidos se registró en octubre del año pasado al superar el 19%. En febrero, por ejemplo, había bajado a 14,47%, y en marzo subió a 16,77%.
Según el mismo estudio, el salario requerido promedio por los hombres en junio fue de $928.914 por mes, mientras que el solicitado por las mujeres es de $885.974 por mes.
De esta manera, la brecha salarial según género fue de 4,91% a favor de los varones, una caida de 3 puntos porcentuales respecto al mes anterior, y el nivel más bajo de lo que va del año. En comparación con el mes anterior, el sueldo promedio pedido por los hombres subió un 5.37%, mientras que el de las mujeres subió un 7.90%.
La brecha de género en el segmento junior representa un 0,46% con salarios promedio de $650.706 y $647.732 por mes para hombres y mujeres, respectivamente. En los niveles semi senior y senior llega a un 5,17% con pagos de $958.821 y $911.677 por mes. En los lugares de supervisor o jefe es de un 9,19% con sueldos de $1.279.526 y $1.171.841 pesos por mes.
En términos de participación en las postulaciones según género, la presencia de hombres mantuvo a lo largo del semestre una tendencia de dos puntos porcentuales de diferencia sobre las mujeres. Pero, en junio llegó a su punto máximo, con un 57,60%, en comparación con el 42,40% de las mujeres. Esta diferencia se agranda con el aumento del nivel de seniority. En los niveles de supervisor o jefe, las postulaciones masculinas son considerablemente más altas, alcanzando un 64,46%.