El presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó el buffer -amortiguador de precios al combustible- que colocó a raíz de la guerra en Medio Oriente y señaló que consiste en “achicar las subas”. Después de haber estirado el sistema por 30 días más, el director dijo que se trata de un incentivo para que el consumo no baje y aclaró que no es un “regalo”, sino una “ayuda”.
“Cuando empezó el conflicto se hablaba de que iba a durar dos semanas, pero nosotros no queríamos especular con la gente, entonces fuimos aumentando únicamente el impacto que había en las arcas de YPF cuando compraba el petróleo”, expresó en una entrevista.
Luego siguió: “La incertidumbre mata a todos. Esto es oferta y demanda. El consumo llegó a estar en cero. Entonces entendimos que, si subíamos la nafta, la gente iba a consumir aún menos. Ahí implementamos el ‘yo te ayudo, vos me ayudás’”.
En esta idea, Marín dijo que, una vez que termine el buffer, los consumidores van a tener que “ayudar” a YPF para que la empresa pueda recuperar lo que perdió durante el conflicto. "Hay que compensar. No estamos generando algo fuerte en la gente, sino hubiésemos roto todo. Podemos ayudar, pero no regalar", destacó.