Volvió a trepar el pecio de los combustibles, un 4 por ciento en promedio, lo cual representa el sexto ajuste del año.
Ante la proximidad del aumento, se vieron largas colas en las estaciones de servicio.
La súper pasó a $905 por litro en estaciones de servicio de YPF, mientras que el gasoil llega a $950. En parte el ajuste se debe a la actualización de los impuestos a los combustibles, pero también por la orden de las petroleras de no perder rentabilidad ante la depreciación del peso. Con estos valores, el precio de la nafta y el gasoil en la Argentina se equilibró al valor de los países vecinos, lo que hace menos conveniente para los extranjeros cargar combustible en el mercado local.