El Gobierno festeja la caída del riesgo país y la suba de los bonos soberanos, pero tira volver al mercado internacional de deuda en el corto plazo. En el Ejecutivo sostienen que no tienen visto nuevas emisiones externas en la brevedad y marcan que planean administrar vencimientos con “herramientas propias”.
En la Casa Rosada toman como ejemplo al ministro de Economía, Luis Caputo, antes del pago de vencimientos de enero “el objetivo es ir eliminando la dependencia que tiene el país con Wall Street” y el punto es la compra de dólares por parte del Banco Central, que ya acumuló más de US$1000 durante enero.
El oficialismo insiste en que no tomará deuda a menos que tenga “urgencia” sobre el pago de vencimientos y sostiene como prioridad la reducción del stock de deuda y la ampliación del margen de ejecución del programa fiscal y monetario.