Todo el peronismo se está moviendo. Vencedores y vencidos tienen una nueva sortija por sacar en esta interminable calesita electoral. Cuánto más hagas, más te muestres, más posibilidades tenes para estar en caso que Sergio Massa gane la Presidencia de la Nación.
El propio Massa mira y relojea, en cuanta ocasión le queda después de sus jornadas interminables, de dónde puede sacar un lugar de voto más. Jubilados, trabajadores despedidos, empleo para los informales. Todo suma.
Los números que se hacen en el búnker oficial de Unión por la Patria, transformado en una virtual campaña del Frente Renovador, son simples. Por ahora, no alcanzan. Pero aún quedan dos semanas de trabajo y un debate que Massa ve crucial para sus aspiraciones.
En La Cámpora no ven a Máximo Kirchner funcionario de un gobierno liderado por el actual candidato, aunque éste se lo ha mabifestado en más de una oportunidad como un mecanismo para “mejorar imagen y concepto. Si no gestiona, siempre lo van a ver de la misma manera”, han oido varios de los que hablaron con el ministro
“La verdad que Sergio hizo un milagro. Entrar al balotaje. Fuimos un gobierno horrible, con muchas peleas internas, con el presidente y la vice discutiendo por todo todos los días… Ya el milagro se hizo. Si sucede otro, como ganar la elección, listo, volveremos a ser el partido político motivo de estudio en todo el mundo”, resumió un intendente del Gran Buenos Aires mientras se reía de su propia referencia