Fue la última oportunidad antes de las elecciones y esta vez el saldo pareció ser buena a Patricia Bullrich y Sergio Massa. Javier Milei, por el contrario, no pudo sostener el mismo ritmo que el debate anterior y debió soportar dardos sobre su plan económico, su plan de armas y la forma en que se dirige a las minorías, que esta vez no pudo esquivar.
Bullrich tuvo un visible cambio de estrategia en este debate con relación al anterior. El giro en el coaching de la candidata de Juntos por el Cambio fue sorprendente desde el comienzo de este debate y algunos lo asimilan a los consejos de Hernán Lombardi, que se sumó activamente al team que preparó a Bullrich. Y todo fue a pesar de una irritación que le genero el rimmel en un ojo y que requirió asistencia del SAME en el medio del debate.