La medida sobre cómo se darán las clases en el país se delegó en las provincias. Y, en términos generales, los gobernadores apuntaron a que todas las escuelas den los partidos aunque con detalles: mientras en algunos distritos se permiten ingresos o salidas fuera de horario para mirar los partidos, en otros esa posibilidad fue rechazada.
En algunos casos se pasó la decisión a los colegios y en una sola provincia no se pasarán las faltas a los alumnos que prefieran mirar a la Selección en su casa. San Luis es la única provincia que permitió que no se pongan las faltas los días que juegue Argentina, si los alumnos deciden mirar los partidos en sus domicilios.