Después de volver de Europa, el expresidente Mauricio Macri está dedicado a calmar las grietas internas dentro de Juntos por el Cambio para arrancar como un bloque duro contra el gobierno de Alberto Fernández que lo volvió a ubicar como el dirigente opositor.
Macri siente de un lado la fuerza de la UCR, que no claudicará lugares de decisión en Juntos por el Cambio, y por otro el del representante de los “dialoguistas” en JXC, Horacio Rodríguez Larreta, que busca con fuerza interna que lo lleve a la Presidencia de la Nación en 2023.
El jefe de gobierno porteño pasó de “amigo” opositor de Alberto Fernández a transformarse en objeto de bullying por parte de casi todo el oficialismo, porque su imagen aumentó en las encuestas, simétricamente a la caída que lleva la del Presidente, especialmente porque el primer mandatario parece haberle dado el volante a la Vicepresidenta