Fruto de la tenacidad y el compromiso del vecindario, el Cine Teatro 25 de Mayo se sostuvo como tal y evitó ser demolido para que se construyeran torres de departamentos. En el corazón de Villa Urquiza, mi barrio natal, este predio se convirtió en un Centro Cultural y entre sus múltiples recuerdos guarda el de la presentación en vivo de Carlos Gardel, en 1933. Fue tal el furor que mucha gente se quedó sin entrada y se cortó el tránsito en la Avenida Triunvirato - tras el show, El Zorzal Criollo se subió al estribo de un coche y cantó para la multitud callejera -. Resultó la última presentación de Carlitos en Buenos Aires, ya que luego emprendió la gira por Europa, Estados Unidos y Resto de América - en 1935 fue el accidente en Medellín, que le costó la vida -. En su mausoleo - cementerio de la Chacarita -, a la estatua del Mudo se le pone un cigarrillo encendido y se piden tres deseos. Sin dudas, cada día canta mejor...