Boca Juniors no pudo con Atlético Mineiro en la Bombonera, donde igualó sin goles el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, y ahora el pasaje a cuartos se resolverá el martes en Belo Horizonte.
El encuentro se caracterizó por su monotonía de punta a punta, y solamente los destellos de calidad fueron de Ignacio Fernández, que por su condición de exriverplatense jugó un partido especial en la casa de Boca, iluminó esporádicamente la noche.
Ya pasada la media hora esa paridad en las acciones se tradujo en una acción de riesgo que terminó en un gol de Boca convertido de cabeza por el volante Diego González tras un rebote aéreo en el área chica brasileña.
Pero los jugadores visitantes buscaron al árbitro colombiano Andrés Rojas encabezados por su capitán Fernández, y finalmente lo convencieron de recurrir al VAR, que les dio la derecha y anuló la conquista.