El atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), pasó a las 9:53 horas del lunes 18 de julio
La explosión de un coche bomba frente a la sede —en Pasteur 633— provocó la muerte de 85 personas y dejó a más de 300 gravemente heridas y dio inicio a una causa judicial que casi tres décadas después sigue sin ser esclarecida.
La víspera del aniversario, el nuevo presidente de la AMIA, Amos Linetzky, convocó a "seguir la tradición de hacer oír juntos nuestra voz" y "exigir justicia y castigo a los culpables y responsables del atentado" que destruyó la mutual judía.
El atentando había tenido otro sangriento antecedente, con el ataque que provocó la destrucción del edificio de la Embajada de Israel en Argentina (17 de marzo de 1992), que causó 29 muertes y 242 heridos.
Sobrevivientes, que permanecían tanto dentro como en las inmediaciones del edificio, describieron haber escuchado un enorme estruendo. Luego, escombros y una polvareda predominaban en la zona. Gritos y llantos desgarradores completaron una escena aterradora.
La explosión dejó un cráter de al menos dos metros en el lugar y pudo ser escuchada a varios kilómetros de la sede violentada. A la espera de la llegada de agentes de las fuerzas de seguridad y rescatistas, miles de personas ofrecieron su ayuda.
La Justicia argentina atribuyó la responsabilidad de lo ocurrido en la mutual israelita como el cometido contra la embajada de Israel a la organización islámica libanesa Hezbolá y al entonces gobierno de Irán. Ambos niegan cualquier tipo de implicancia.