El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aseveró que prefiere "ampliar y construir hospitales y no cementerios" y distinguió que "la situación cambió violenta y súbitamente" por el incremento de los contagios y la llegada de la segunda ola.
"Es un contexto regional muy complicado. Nuestra provincia puede decir que afrontó una de las más graves crisis de la historia con un enorme esfuerzo y con un enorme espíritu colectivo. Venimos de un año complicado y hoy la situación cambió violenta y súbitamente. No es una ola, es un tsunami", aclaró Kicillof.
El mandatario bonaerense indic que "no hubo un solo bonaerense que no contara con el sistema de salud si es que lo necesitó" aunque cirroboró que con la "explosión de casos" se están apiñando las terapias intensivas de algunos centros de salud.