Volviendo a las elecciones el expositor explicó que: "el 40% de los argentinos no votó por temas económicos. Estos fueron los que votaron a Macri con la creencia de que iba a repuntar, por miedo al regreso del peronismo; otros por rechazo visceral al peronismo. En frente hay un 25 que votó por la situación económica esperando que su necesidad sea cubierta".
Y explicó dos aristas de la decisión de Cristina Fernández en cuanto a elegir a Alberto Fernández como compañero de fórmula: Por un lado "La decisión de Cristina Fernández posibilitó la unidad del peronismo. Macri perdió porque el peronismo se unificó. La parte oscura de la situación es que nunca hubo un líder político o jefe de partido que no teniendo impedimento para ser electo, tome una decisión como esa, que contradice el sentido común de la política. El poder lo ejerce el que es más fuerte y el que es menos fuerte formalmente está subordinado y eso hace ruido. ¿Quién va a mandar? Es una de las incógnitas. Todo va a tener que ser negociado".
"Mauricio Macri y Cristina Fernández comparten la misma situación. Los dos tienen un 50% de oposición. El nuevo gobierno va a enfrentar problemas graves y va a existir una oposición con una base electoral que excede al no peronismo. La elección no terminó de definir los liderazgos de los dos lados. Los sectores populares votaron masivamente al peronismo. Los sectores medios y medios altos votaron masivamente al macrismo. La gran diferencia en Buenos Aires y el cono urbano. Tenemos dos coaliciones electoralmente distintas, con una distribución de votos que representa una diferencia económicamente muy marcada. 70 años atrás sucedía algo similar. Repetimos esta conducta", afirmó Fidanza.
Para el analista, el nuevo
gobierno tendrá que enfrentarse a "Fuertes expectativas sociales con
baja capacidad de respuesta inicial; dificultades para alcanzar consensos entre
fuerzas y al interior de cada una; falta de nitidez de los liderazgos;
conciencia de las dificultades y disposición a establecer consensos mínimos y
si se acierta con el programa económico la Argentina puede arrancar en un año.
No es fácil, tampoco es imposible".
Carlos Melconian: " La política pugnará por tener una luna de miel
mientras que la economía presionará desde el minuto cero"
"La transición está terminada". Sentenció Carlos Melconian al inicio de su exposición. "La transición transcurre cada vez menos mirando el día a día cambiario-financiero y cada vez más mirando al Presidente electo (equipo, programa económico, política exterior, etc.). Encapsulada la emergencia, el foco está puesto en el inicio del próximo Gobierno. La política pugnará por tener una luna de miel mientras que la economía presionará desde el minuto cero".
"Si Macri colocaba el cepo antes ganaba la elección. El tipo de cambio libre y flotante fue su mayor error, a punto tal que el cepo total tranquilizó la situación. No creo en estas cosas. En este país enfermo pensar que se podía jugar a la pelota fue cometer un error" dijo el expositor quien más tarde agregó: "En diciembre va a ocurrir que va a haber emisión de moneda y no va a ser el peor problema. Si van a emitir no va a pasar nada pero si abusan, si va a pasar algo".
Hay dos posturas. Dos personas que se miran y se hablan y una dice que la
economía está lista para arrancar y otra dice que la economía es tierra
arrasada. No estoy de acuerdo con ninguna de las dos. Conclusión: la
economía no está “acomodada” para arrancar (a la Néstor Kirchner 2003) ni está
totalmente desequilibrada (a la Macri 2015). Está en medio de una crisis todavía
no resuelta", dijo Melconian.
Los desafíos políticos y económicos que según el economista no van a tener respuesta el 10 de diciembre serán: la composición del Gabinete; el papel que va a desarrollar Cristina Fernández y la política exterior que se vaya a encarar. Por otro lado, el canal que se tenga con la Justicia y la negociación con la Corte (entre otros reforma previsional, laboral, deuda, etc.); el paraguas de la política (una masa crítica parlamentaria y de consensos, el rol de los gobernadores, sindicatos, empresarios, etc.), la continuidad de un acuerdo con el FMI y el programa económico propiamente dicho".
Para el expositor a Argentina le espera una transición con tensión financiera encapsulada; manejar una herencia: muy compleja."Los primeros test del nuevo Gobierno serán definir quién manda, con qué países se dan alianzas, “macro o micro”, consistencia o voluntarismo macro; un programa peronista que seguramente va a ser la "antítesis del Plan Picapiedras del FMI". Las preguntas que quedan por resolver son, en cuanto a la relación con el FMI es si va a ser ¿conflictiva a la Néstor Kirchner 2003-2005? La deuda: ¿se podrá renegociar sin default? ¿Cuánto alivio fiscal tendrá el nuevo gobierno? Esto resulta imponderable. En cuanto a política fiscal, la pregunta es si va a haber suba de impuestos para el mismo déficit primario y en cuanto al Régimen cambiario es muy posible que haya un cepo perfeccionado para acumular reservas. Finalmente en cuanto a la política monetaria, Melconian pregunta si será expansiva, con tasas reales de interés negativas".
El seminario concluyó con gran cantidad de público que se quedó a realizar preguntas a los expositores.