Una de las principales apuestas del gobierno libertario, quizás al igual que lo fue para los últimos gobiernos, es el blanqueo, y en esta ocasión para fortalecer el nivel de actividad vía la inversión y el consumo. Pero el principal objetivo de este blanqueo no es elevar la recaudación y por eso es barato, ya que no hay penalidad si se mantiene lo blanqueado depositado en el sistema financiero y/o se lo invierte en activos elegibles hasta diciembre de 2025.
En el caso de no cumplir esas condiciones la multa es de 5% (hasta fin de septiembre de 2024) aunque no se paga nada por los primeros 100.000 dólares. Para los expertos, el blanqueo tampoco parece creado para reducir la brecha, porque la multa se paga en dólares. Por ende, con el amplio abanico de inversiones habilitadas en las Cuentas Comitentes Especiales parece claro que lo que busca el Ejecutivo es otra cosa: mover dólares, para estimular la actividad.