El juez federal Daniel Rafecas ordenó la declaración testimonial de Antonio Pronsato, el hombre que tuvo la unidad ejecutora del gasoducto en Enarsa, y que renunció en disconformidad con la espera de la obra. Pronsato fue interventor del Enargas desde mediados de 2005 a fines de 2015.
El ingeniero rechazó haber sido objeto de tráfico de influencia o negociación incompatible por parte de algún funcionario, para ayudar a alguna empresa en la licitación.