La "guerra contra la inflación" del Gobierno tiene como trasfondo la necesidad de que los salarios recuperen un poco del terreno perdido en los últimos años. Este tema es uno de los puntos centrales de las discusiones internas que hoy se dan dentro del Frente de Todos, en el que todos tienen claro que la recuperación de los ingresos será vital para tener chances de reelegir en 2023.
Los datos económicos que se conocieron en los últimos días son positivos, sobre todo para una gestión que pasó una pandemia, que todavía no terminó, y ahora deberá transitar una guerra en Europa del este que ya está generando impactos en todo el mundo.
El desempleo es el más bajo desde 2016 y la economía finalizó en 2021 con un crecimiento del 10,3%, luego de la caída del 9,9% durante el pandémico 2020.
Sin embargo, esas mejoras se dan en un contexto de inflación superior al 50%, y con perspectivas al alza, que diluye la percepción en la sociedad de esos indicadores. Más aún, la economía está estancada desde hace 11 años en una repetición de marchas y contramarchas.