Ocho años atrás, ese 25 de abril de 2013 produjo un hecho quizás secundarizado en la importancia que el periodismo especializado en Deportes le daba a la noticia: Sebastián Torrico llegaba a San Lorenzo pero solamente a préstamo y por dos meses - las recomendaciones de Ortigoza, Mercier y Prósperi (lo conocían de Argentinos Jrs) tuvieron mucho que ver en la decisión del por entonces presidente azulgrana Matías Lammens -.
Hoy en día, el Cóndor mantiene su condición de arquero más determinante en la historia del club de Boedo. Y en el corazón del hincha se quedó perpetuado con performances superlativas en los logros del Inicial 2013 y la Libertadores 2014. Además, el plus de penales detenidos y ahora las dos producciones brillantes frente a River en el Monumental (2019 y esta de ayer).
En el imaginario de los fans cuervos, la estampita de San Torrico sigue estando en el portadocumentos al lado del DNI.