Es una edición más del juego de las estrellas, pero no es una edición más para este periodista. Tampoco es una edición más para Héctor "Pichi" Campana o para Carolina Sánchez.
Todos tienen un sentido y un motivo principal para llegar a Villa Mercedes y ser protagonista desde su lugar en esta cita de los amantes del Basquet.
Carolina mira al cielo y sabe que su querido "Negro" desde el cielo esta mirando feliz de ver donde esta su hermana, Pichi Campana se baja del auto con su flia y sus pequeños hijos que no entienden todavía como es que su papá jugaba al basquet, Leonel Schattmann llega con su madre a la fiesta, el Taya Gallizzi rodeado de lo más puro que son su flia e hijos. Todos lo viven de una manera especial, son estrellas pero lo viven a su manera. Los más grandes como Quinteros y hasta los más jóvenes como Barreiro o Solanas.
Me junto con Fabian Perez reconocido periodista de TYC Sport y ambos sabemos que "vuelve" y a la vez se despide el Pichi y va a jugar un rato el "Gallo"Perez y... ¿Si el Lobo Fernández se pone los cortos vuelve GEPU?.
Es una sensación rara pero esta edición no parece ser una más, mi hijo que hace unos años peleaba por su vida y por volver a este amado y competitivo deporte se encuentra con el Oveja Hernández y charlan como si fuera su dt de Capital y algo muy normal.
Se me vienen varios recuerdos y un día antes del día del amigo seguro que mi amigo Cristian desde el cielo lo está disfrutando y mis amigos del Club Mercado seguro están prendidos al televisor, cada uno desde su lugar, su profesión y su motivo personal viven esta nueva edición del juego de las estrellas luego de la maldita pandemia del Covid.
Las luces, el público, la animación y todo el show se hace presente para que los sentimientos se pongan a flor de piel y ahí están los hijos de Campana viendo a papá de jugador, los negros Sánchez y Llanos desde el cielo comentan como juega la Carolina y YO desde un pupitre descubro como el paso del tiempo marca la vida de todos, mis ídolo que no juegan mas, amigos que ya no están, generaciones nuevas con sueños y objetivos por conseguir. Simplemente la vida donde a veces las estrellas bajan a iluminar el llano y permiten con la magia intacta que este periodista pueda mostrarle a su hijo que esta especial profesión tiene cosas maravillosas como ser un espectador de lujo sin necesidad de pertenecer al Cielo...