La joven catamarqueña falleció asesinada el 8 de septiembre de 1990. En ese momento, estaba en el secundario. Aquella noche había una fiesta en una discoteca de San Fernando del Valle de Catamarca. Soledad iba a permanecer en la casa de una amiga pero sucedió lo menos pensado. Un sujeto la sacó del boliche para llevarla a otro y conocer a hijos de funcionarios tanto policiales como políticos de esa ciudad. Allí se encontraba Guillermo Luque. Ella abandonó el lugar acompañado de varias personas.
María Soledad Morales fue encontrada sin vida y violada el 10 de septiembre en Parque Daza cercano a la capital catamarqueña. Se conocieron varias hipótesis entre ellas un paro cardíaco por una dosis de cocaína. A partir de ese momento, se realizaron marchas hasta ir a varios juicios orales y público buscando justicia. El pueblo estaba unido.
Guillermo Luque fue condenado el 27 de septiembre de 1998 a 21 años de prisión (no cumplió con la sentencia) y Luis Tula a 9 años de cárcel. Los habitantes de esa provincia no quedaron conformes. Hasta hoy, el caso continúa sin solución.