Ciento un año atrás, exactamente el 11/3/1921, nació un genio de proyección mundial y vivió 71 años -. Astor Piazzolla fue más que un compositor, arreglador, director orquestal y bandoneonista. Su impronta de artista desestructurado y en estado de creatividad pura lo ubica como una bisagra en la música ciudadana. Aborrecido y denostado por tangueros conservadores, el "Tiburón" - como lo apodaban - rompía moldes estereotipados y avanzaba donde otros se estancaban. "Hago música contemporánea de Buenos Aires", contestaba cuando sus detractores sostenían que no hacía tango. Nacido en Mar del Plata y criado por sus padres en Nueva York, tomó elementos del jazz, Bach y Bartok para personalizar su obra. Joyitas como Balada para un loco, Libertango, Adiós Nonino y Verano porteño son parte de un legado único, que bien se merece el adjetivo "piazzoleano".