LLEGÓ LA GRIETA A LA CGT

El ambiente que hay en la CGT, a días de la movilización del 17 de agosto contra "los especuladores", se tornó bastante caliente y se produjo una grieta en la cúpula de la Confederación. Es que hace unos días, la cúpula había rechazado la posibilidad de que el Gobierno de Alberto Fernández diera sumas fijas de aumentos para los trabajadores eliminando, de alguna manera, la posibilidad de negociación en paritarias.

 

Ahora, el que se distanció de sus "compañeros" fue Pablo Moyano quien se alejó al decir que está "totalmente de acuerdo" con lo que podrían ser pagos por bonos a los trabajadores, posibilidad que se baraja desde que Sergio Massa es ministro de Economía. 

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