PROBLEMA INTERNO

La vista de Lula da Silva a la Argentina, donde estuvo en la Cumbre de la Celac no solo trajo cosas positivas para el presidente Alberto Fernández, quien a costa de reuniones "internacionales" busca ganar terreno y mejorar su persona de cara a una posible candidatura presidencial.

 

Pero no todo es color de rosas. Del otro lado, el del kirchnerismo duro, hay mucho enojo porque Cristina Fernández de Kirchner no logró su cometido: verse con el flamante presidente de Brasil en su despacho en el Congreso, algo que si pudo hacer con otros mandatarios de otros países.
El nuevo quiebre entre el albertismo y el kirchnerismo se dio el pasado lunes cuando Alberto Fernández no citó al ministro del Interior Eduardo de Pedro a la reunión que mantuvo, en Casa Rosada, con organismos de derechos humanos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Adolfo Pérez Esquivel y la agrupación Hijos, fundada por Wado.

Según desde el seno de Hijos hicieron saber el malestar de De Pedro: "Alberto omitió invitarlo porque lo ve como un competidor (electoral)" y sumaron que se olvidó de "la militancia en el área".

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