"Aunque no lo voten, no se lo puede dejar solo y sin fiscalización". El mensaje, casi en tono de súplica, salio de Mauricio Macri este fin de semana y fue recibido, casi con las mismas palabras pero por separado, por tres radicales: los mendocinos Alfredo Cornejo, Ernesto Sanz y el correntino Gustavo Valdés. Ese pedido para auxiliar a Javier Milei en la fiscalización no fue un hecho aislado en la estrategia de Macri alrededor de la candidatura del libertario, a quien el expresidente ve en soledad y en extremo peligro para poder fiscalizar la elección
La acción empezó con un llamado del propio Macri a los tres radicales involucrados, cada uno por separado. Les propuso armar un Zoom. Hubo consultas entre Sanz, Cornejo y Valdés y la orden fue cortar ese encuentro virtual. Los radicales temían que apareciera en algún medio una foto de la pantalla con las cuatro caras deliberando. Ese temor quedó puesto tras el encuentro del martes pasado en la casa de Mauricio Macri donde algunos de los participantes no habían sido avisados de la presencia de Milei en la casa del expresidente