+El clásico volvió a mostrar que tiene una historia duferente. Gimnasia e Independiente jugaron un partido caliente, con todos los condimentos de una rivalidad eterna, pero el desenlace dejó un sabor muy distinto en cada vereda. El Lobo tenía la victoria que podía significar una huella en su primera temporada en Primera División, pero la Lepra consiguió el empate en tiempo adicional y le tapó la fiesta en el Víctor
+En el cierre del Torneo Clausura de la Liga Profesional, los dos equipos llegaron con la ilusión de ingresar en los octavos de final. La importancia del resultado se hizo sentir desde la previa, con un clima especial y la tensión propia de un partido que cruza la provincia.
+A los 17 minutos llegó la acción que alteró el desarrollo del clásico. Tras un tiro de esquina, José Florentín cometió una infracción y se ganó la roja directa. Independiente Rivadavia quedó con diez y Gimnasia encontró un escenario favorable para adelantarse todavía más en el campo.
+Sobre el final apareció una acción individual de Sabatini que concluyó en un tiro de esquina. De esa pelota parada surgió el primer grito de la tarde.
+Tras el centro, Germán Guiffrey ganó en el área y conectó un cabezazo de sobrepique. La pelota picó delante de Bolcato, que intentó atraparla, pero no logró evitar que cruzara la línea de gol. El 1 a 0 desató el festejo del lobo y le permitió a Gimnasia irse al vestuario con una ventaja que parecía encaminarlo hacia una victoria fundamental.
+Independiente Rivadavia, fue con todo lo que tenía en busca de un empate que parecía cada vez más lejano.
+ El fútbol volvió a mostrar que los partidos no terminan hasta el último silbatazo. Cuando el hincha mensana saboreaba una victoria inolvidable, la Lepra encontró el gol a los 94 minutos y silenció el Legrotaglie, a teavés de Luis Díaz.
+El 1 a 1 cayó como un baldazo de agua fría para Gimnasia. El equipo hizo el esfuerzo para llevarse el clásico, tuvo la ventaja durante buena parte del encuentro y terminó dejando dos puntos en el último suspiro.
+El lobo pasó de la ilusión al desconcierto en cuestión de segundos. La Lepra rescató el empate agónico y el Lobo se quedó con la bronca de un triunfo que se le escapó, pero la clasificación a play off.
+Una vez más, el clásico mendocino entregó una historia cargada de pasión, tensión y emociones hasta el final. Esta vez, el último festejo fue azul