LA MOVIDA DEL KIRCHNERISMO

Al igual que en el trámite legislativo para aprobar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el kirchnerismo no pondrá obstáculos a los aumentos de tarifas pactados precisamente con el organismo para reducir los subsidios energéticos y el déficit fiscal.

 

Pero hay una condición: que sea el ministro de Economía, Martín Guzmán, el que ponga la cara y lidere las audiencias públicas presenciales a fines de abril o principios de mayo, previas a una suba de la energía eléctrica y el gas natural por redes el 1 de junio. Además, que lo resuelto sea leído por él mismo.

El mensaje interno no llegó directamente desde los funcionarios cercanos a la vicepresidenta Cristina Fernández y el diputado Máximo Kirchner (como Federico Basualdo y Federico Bernal, que controlan la gestión energética), sino a través de una carta de asociaciones defensoras de usuarios y consumidores, que suelen expresar en las audiencias públicas posturas parecidas a las del ala izquierda del Frente de Todos. Las bases ocupan el lugar de la dirigencia

Así, intentan lograr que Guzmán se haga cargo de lo negociado y firmado con el FMI, un programa que el kirchnerismo cree que es de un ajuste fiscal insoportable para la población y que le hará perder al peronismo las elecciones presidenciales de 2023.

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