Luego de que el club líder de deportes electrónicos de Latinoamérica, Infinity, lo haya convocado para ponerle música al equipo bicampeón en el Mundial de League of Legends en Islandia, Zalo profundiza su propuesta y presenta una canción con su marca personal: una combinación perfecta de géneros que se potencian para lograr un sonido original y rítmico que vibra en el cuerpo.
Junto a Nissa y Lautaro López, Zalo sigue desacomodando estructuras y desoyendo mandatos para proponer un nuevo universo sonoro que fluye imparable y renueva gratamente la escena urbana: con base en el trap, Zalo explora sonidos de distintos estilos logrando melodías únicas y un ritmo fresco que no respeta recetas más que el disfrute y la autenticidad.
Con una intro salsera, “Misisipi” tiene el sello característico de Zalo al combinar los ritmos latinos con el beat urbano, logrando que la canción tome una fuerza abrasadora. Trompetas y un teclado le suman potencia y la magia del productor Federico Ivan Mitteröder le da el broche de oro a un tema distinto y magnético que sube la temperatura e invita al movimiento.
Filmado en el Bingo Oasis de Pilar, el videoclip de “Misipi” cuenta con una gran producción para darle fiesta y color a este single dinámico y enérgico. Un material hipnótico que crea el clima para disfrutar la alegría y desparpajo de esta canción sin tapujos.
Siendo chico, el cantante aprendió una de las lecciones más valiosas de su vida: no hacerles caso a las opiniones ajenas y ser feliz siendo fiel a sí mismo. Durante su adolescencia, el bullying sufrido en el colegio por su dedicación a la música hicieron que deje de cantar durante un tiempo. Sin embargo, una vez que terminó la escuela no pudo evitar volver a su camino.
"Ya no me importa la opinión de la gente, no pienso en el 'qué dirán' porque no vivo de los demás. Prefiero quedar como un loco que vivir como todos. Hago lo que me gusta, y eso es una bendición en un mundo en donde pocos hacen las cosas de corazón", afirma.
La música de Zalo no tiene género, al igual que su ropa, la cual elige sin importarle lo que pueda llegar a decir la gente. "Si algo me gusta me lo pongo, no me fijo si es de hombre o de mujer, la ropa ni nada tiene género", dice con confianza.
“Misisipi” nos sigue adentrando en el mundo de este artista genuino y sin prejuicios que no acepta preconceptos ni teme desacomodar estructuras, una canción poderosa que es reflejo de una generación sin pelos en la lengua para decir lo que siente y quiere.