Argentina abonará en horas al Fondo Monetario Internacional (FMI) unos U$S1.800 millones de dólares. Lo hará utilizando dinero que en las reservas del Banco Central figura como Derechos Especiales de Giro (DEGs), fondos que corresponden a dólares que anteriormente habían sido enviados por el propio organismo que maneja Kristalina Georgieva, con lo que continuará la máxima que sólo al FMI se le envía dinero del FMI.
Con esta plata se pagará parte de los vencimientos por unos U$S2.800 millones que el país debe liquidar al FMI, con lo que Argentina aún quedaría debiendo unos U$S1.000 millones que no se cubrirán. Y que provocarán que inevitablemente, el país caiga en un nuevo default (en este caso "selectivo") con el Fondo, situación que seguirá hasta que se cierren las charlas por una nueva versión del acuerdo de Facilidades Extendidas vigente hasta abril, y suspendido desde la segunda quincena de ese mes