Alberto Fernández marcó el DNU que firmó antes. Es el artículo 17 de ese decreto que le da a las provincias amplias potestades para tomar decisiones sobre la administración de la pandemia. Es decir, para limitar o cerrar actividades y tomar medidas adicionales. No fue casual. En medio de las tensiones y reuniones que hubo para analizar cambios, el Presidente señaló duramente contra los gobernadores e intendentes por la falta de control y de medidas para controlar la pandemia. El punto que tomó Alberto es el de "regionalizar" las medidas y se mantendrá: no habrá cambios en el DNU, pero sí más exigencia a los distritos para que tomen medidas. "Nos pueden pedir lo que necesiten, incluso fuerzas federales para controlar", aclararon desde Casa Rosada.
Todo esto se examinó en una reunión de urgencia liderada de manera virtual por el Presidente y en la que estuvieron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, y los ministros de Salud, Carla Vizzotti; de Seguridad, Sabina Frederic, del Interior, Eduardo de Pedro; de Educación, Nicolás Trotta; de Trabajo, Claudio Moroni; de Turismo y Deportes, Matías Lammens; de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Defensa, Agustín Rossi. También entraron el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini.
El cierre "total" que se habla podría pasar, pero no vendrá decretado por Alberto Fernández. Sí habría cambios en la Provincia de Buenos Aires, a través de la medida de Axel Kicillof. El resto de las localidades deberían adecuar, según la visión nacional, sus realidades a la situación epidemiológica.