REFORMA ELECTORAL

En un clima de enojos sólo explicado por la orden tajante de la Casa Rosada de no aprobar el tratamiento por separado de Ficha Limpia, algo que había sido pactado entre oficialistas y dialoguistas en el Senado y que no reviste mayores complicaciones, la comisión de Asuntos Constitucionales comenzará a analizar, la amplia ley libertaria de reforma política, que incluye varias alteraciones en diversas áreas y un premio mayor: dinamitar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

La reunión estará a cargo de Agustín Coto (Tierra del Fuego). A veces dubitativo al comandar convites o plenarios -ya tuvo que asistirlo la también oficialista neuquina Nadia Márquez, que mostró mayor temple ante observaciones kirchneristas-, tendrá que amortiguar las seguras intervenciones de aliados clave para el Gobierno, que pedirán explicaciones.

Para las PASO, desde varios bloques ya deslizaron la intención de quitar la “O” de “obligatorias” y derivar a un régimen optativo, por citar el caso del jefe radical, Eduardo Vischi (Corrientes). En el articulado libertario vuelve a aparecer un casillero para escribir una cruz en “lista completa”, algo que se sacó cuando se aprobó la Boleta Única de Papel (BUP).

Otros ítems que generan irascibilidad: la reducción del financiamiento público de las campañas, la eliminación de los lugares gratuitos de publicidad y la ampliación de los aportes privados, las cuales tendrán varias consecuencias inmediatas.

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