INSTANTES DE PALABRAS

Un vecino y amigo  de mi barrio, no quiere perder lo insignificante para otros y lo  tan valorado para él . No quiere  sacrificar  la importancia de las  mariposas y en lugar de buscarlas o esperarlas,  mirar  noticias  en su celular..

 

Que fueran insípidos, de ir a trabajar, tantos  amaneceres y que  las agendas electrónicas y las alarmas,  no nos avisen, de las formas extrañas de la nubes, que los calendarios no destaquen los recuerdos importantes para  cada uno de nosotros, como por ejemplo: la efemérides del día  que mi tío me regalo mi primer bicicleta.

Por minusculo o pérdida de tiempo, que no se pierda  nada, nos sugiere , ya que los medios y los miedos no nos  dejan de repetir que no hay tiempo que perder y no nos   da tiempo para elegir en que lo  queremos usar, en importantes insignificancias  o en lo que se nos de la gana.  

Destina, gran parte  de sus horarios  en sus inutiles descubrimientos y también en  observacion de los pajaros y otras virtudes  que del cielo nos ofrece y  se olvida de  lo que  engrosa nuestras inversiones  por un rato y se termina de beber la tarde con tranquilidad Hace citas con los amigos a la sombra de un árbol florecido, solo para abrir los ojos y esperar que caiga vencida por la siesta, la primer flor,  después vuelven a sus asuntos, ya  que es un tema muy importante,  esto de la primavera. 

No quiere  perderse ningún patio y los observa con detenimiento, los juguetes olvidados  por los niños,  los ladridos que llegan de otras cuadras, el lavarropa que nunca se arreglara y el sólido equipo de trabajo que son las hormigas.

Mira con atención a los distraídos malvones de las macetas despintadas y se imagina como le quedaria a ese patio,  una fiesta.

Los chanchitos de la humedad  y saludar a los vecinos para  quejarse del clima y de sus pronóstico, cuando hace calor porque hace calor y lo mismo con el frío,  antes le parecía una perdida de tiempo, ahora es una causa fundamental para salir a pasear.

Anota  todo, en un cuaderno sin rayas ni cuadros, sus descubrimientos  insignifantes, sus minúsculas experiencias  y las registra,  con letra prolija y redondeada. Después  se las leera a su mujer, cuando se olviden del apuro, sentados en el  cordón de la vereda o  cuando escuchan un acordeón que viene de lejos y se digan .. escucha...escucha...convocando  a los silencios necesarios y la mirada se les  pierda en  recuerdos  para después charlar Anota los besos de despedidas que se encuentra en la categoría destacados y mira jugar los niños a despeinarse.

Es mucho, se dice, lo que para otros es poco y se pone a leer uno de mi texto y al final me abraza. Me lee un montón  de sus  insignificancias y me da la razón para  conservarlas... vos dejarias, que desaparezcan las colectas y las rifas para ayudar a otros o que desaparezca la nieve de vez en  cuando,  tirarias los caracoles que trajimos de las vacaciones cuando  conocimos el mar, razones y argumentos de la vida sana,  se retira de a poco,  con su cuadernito y su  lápiz, con su enciclopedia de cosas para no perder por  pequeñas, minusculas o  insignificantes.   Me parecen, entonces,  insignificantes,  más bien inutiles, estas y todas mis palabras y sé que de  alguno modo, porque son así, mis palabras se salvan          



Autor:MARTÍNEZ

Comentarios

Comentar artículo