Elena Obieta, médica infectóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, dijo que el Gobierno argentino está pensando aplicar un pasaporte sanitario, no para el ingreso al país sino para acciones recreativas, tal y como hizo Emmanuel Macron en Francia.
Entre los jóvenes de 30 años es donde más se ha visto este fenómeno de no querer inmunizarse. Mientras que los más chicos, de 18 a 30, tienen rechazo principalmente a la vacuna china, Sinopharm. Probablemente esto se deba a cierto grado de desconocimiento y a datos erróneos. Por eso, Obieta despejó dudas.
La única vacuna china que se aplica en Argentina es Sinopharm, que es de virus inactivado. Es decir que "es un virus del covid, pero no nos puede enfermar", aclaró la infectóloga. Esta vacuna, "si bien es un poco menos efectiva que las otras (AstraZeneca, Sputnik, Moderna, etc), tienen una eficacia de alrededor del 78% para evitar las formas graves, hospitalizaciones y muertes".
Además, Obieta dijo que este tipo de vacunas, a virus desactivado, "son seguras", porque "la plataforma con la que se fabrican es la más conocida que tenemos. En cambio la de Moderna y Pfizer son estrategias de vacunación de diseño, aunque son seguras también".
Pueden pedir certificado de vacunación para algunas actividades recreativas no esenciales como recitales, eventos multitudinarios, boliches, etc".
Su opinión al respecto, la infectóloga fue certera: "No me parece mal. Es una cuestión de salud pública". El mensaje es: "No te querés vacunar, está bien, pero no vas a ser un vector importante de virus para la comunidad", concluyó.