Las importaciones del mes de mayo que acaba de terminar quebraron todos los récords: habrían superado los 7.700 millones de dólares, de acuerdo a la estimación preliminar que hicieron en el Gobierno. De ser así, se superó el pico de hace más de una década: en agosto de 2011, las importaciones habían trepado a u$s7.610 millones.
El cierre de mayo implica, entonces, un incremento del 50% en relación a mayo de 2021. Hay múltiples razones que explican el salto extraordinario de las importaciones.
El más relevante de todos se vincula con un hecho pernicioso: los abultados pagos por las importaciones de energía, que el Gobierno debe afrontar en medio de la disparada de los precios del gas licuado y de los combustibles. En especial de gasoil, que son típicos en esta época del año.