Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el centro de México dejando hasta el momento un fallecido y 1,6 millones de personas sin luz. El temblor con origen a 14 kilómetros al sureste de Acapulco, en el Estado de Guerrero. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó: “Afortunadamente, no hay daños graves”. Media hora después, el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, informó de que se había producido una víctima mortal en el municipio de Coyuca de Benítez. Las autoridades civiles de Guerrero continúan llevando adelante una revisión de las zonas afectadas, y han alertado de momento de deslizamientos de tierras en las carreteras. En algunas zonas costeras del Estado, al suroeste del país, se han visto imágenes de coches aplastados por vigas