El Gobierno colocó sus cartas sobre la mesa para poder cerrar un acuerdo con el FMI, al blanquear que el sendero fiscal es la diferencia "medular" entre las partes, y de que hay conflicto en el directorio, principalmente del mayor accionista, los Estados Unidos, en apoyar el planteo argentino.
Mientras el Gobierno busca consolidar un frente local y a la vez intenta soltar la negociación con la comunidad internacional para tener un pacto con el FMI antes de fin de marzo, la Argentina deberá pagar al organismo 1.655 millones de dólares entre fin de enero y principios de febrero, en concepto de intereses y los recargos por el préstamo anterior.