El partido que Brasil y Argentina igualaban sin goles en el Arena Corinthians de San Pablo por las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Qatar 2022 fue suspendido a los 7 minutos de la primera etapa por la irrupción de funcionarios sanitarios del gobierno brasileño, que delató a cuatro futbolistas "albicelestes" por violar la normativa federal de ingreso al país.
Un fiscal de la agencia sanitaria brasileña Anvisa entró al campo de juego, ante la sorpresa de todos, se quedó parado cerca de la mitad de la cancha e inmediatamente el árbitro parò el partido. Marcos Acuña y Nicolás Otamendi se acercaron al hombre y quisieron sacarlo, pero éste se negó y todo se desvirtuó.
Luego de varios minutos de peleas y preguntas, los futbolistas del seleccionado "albiceleste" se fueron de inmediato al vestuario visitante del Arena Corinthians en medio del desconcierto por la inédita situación, que provocó la reacción de los 1.500 invitados al estadio.