En una final áspera y vibrante, realizada en el estadio Malvinas Argentinas, Godoy Cruz e Independiente Rivadavia empataron 2 a 2 en el tiempo regular, por lo que se definió en los penales. Allí el Tomba mostró su experiencia, y se impuso 3 a 0, para llevarse el campeonato.
El Tomba estaba cómodo 2 a 0 arriba y parecía tener todo bajo control ante un rival que no tenía respuestas frente a la experiencia tombina en este tipo de definiciones. Pero, un remate desde afuera del área de Pittón, que fue un golazo, metió en partido a la Lepra y le dio vida a un desarrollo que se volvió de ida y vuelta hasta el cierre del encuentro.
La final cumplió con las expectativas, hubo un aceptable marco de público y la presencia de ambas hinchadas, le aportaron color y clima a una gran definición.
En el complemento, el ingreso de Morales le dio a la Lepra control en el mediocampo. De esta manera, a los seis minutos, tras un tiro libre en la puerta del área, Napolitano ejecutó un remate impecable y la colocó al ángulo del arco defendido por Pereyra. Fue el 2 a 2 de un partido que no dio respiro.
Luego en la serie de penales Godoy Cruz concretó el primero e Independiente lo falló. Para el segundo tiro, el Tomba volvió a acertar y la Lepra seguía sin sumar. Al llegar el tercer tiro los dos equipos erraron sus remates. La definición llegó en la cuarta oportunidad, allí el expreso anotó y las azules mantuvieron la sequía.
Luego del partido hablamos con Giuliana Díaz-Titular del Fútbol Femenino y Pedro Cazorla- DT del Expreso