En otro capítulo de la denominada "guerra contra la inflación", el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció que el Gobierno pretende que los precios del pan y otros productos derivados del trigo vuelvan a los valores de febrero para los consumidores finales.
En una conferencia de prensa desarrollada en la sede de su cartera, Kulfas indicó que para esto se utilizará un fideicomiso "para estabilizar el precio del trigo"; además, comentó las conclusiones de la reunión con las empresas alimenticias y comentó "los objetivos centrales del Gobierno para que el crecimeinto se transforme en mejora para todos los argentinos".
Previamente, Kulfas, y el secretario de Comercio, Roberto Feletti, se reunieron con empresarios de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).
La autoridades acusaron al sector de especuladores y amenazaron con usar las leyes de abastecimiento y defensa la competencia, entre otras herramientas a las que ya se recurrió sin éxito.
En los supermercados se ven cada vez más huecos y carteles de "sólo se puede llevar dos productos". No es nuevo este tipo de recionamiento, pero cada vez es más visible. "Lo de los faltantes es generalizado y es un tema de la industria no de la cadena de distribución... y lo de los carteles, como pasa en todos los comercios, es para que nadie se quede sin producto", agregó la fuente supermercadista.
Los faltantes de productos son un clásico por estos días, sobre todo de aceite, leche y productos vinculados con la harina, como fideos. Lo mismo la tensión entre fabricantes, distribuidores y bocas de expendio, sobre todo los supermercados. Todos señalan al otro en medio de la suba de precios.