Luego de haber sido dada por el Senado, el Gobierno promulgó la Ley 27801, conocida como el nuevo Régimen Penal Juvenil, que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Esta legislación se transformó en otra de los grandes triunfos del oficialismo en las sesiones extraordinarias.
Siguiendo con el camino que señala la Constitución, el Ejecutivo dio el visto bueno a la normativa, algo que se hizo realidad tras su publicación del decreto 138/2026, en el Boletín Oficial.
La idea fue sancionada en el Senado con 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención. Dentro de los cambios claves, está una reducción en la edad de imputabilidad, así como también un sistema de penas aplicables, dependiendo la edad y circunstancias del adolescente que delinque.
De acuerdo con lo puesto, “el régimen de penas deberá orientarse siempre a la educación y resocialización, a fin de que el adolescente imputado obtenga un futuro con integración social y trabajo, comprensión y arrepentimiento por la conducta punible perpetrada. Además, deberá tender a disminuir el riesgo de que incurra en la comisión de nuevos delito”.