Máximo Kirchner está concentrado en profundizar las diferencias en el seno de Juntos por el Cambio, especialmente entre el sector duro y el sector moderado del macrismo, mediante un plan más sutil que la postergación de las Paso: el pacto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Luego de los toques dentro de la principal coalición opositora por la polémica foto en la que estuvieron el intendente de Vicente López, Jorge Macri, y el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, junto a funcionarios nacionales y bonaerenses del Frente de Todos, el líder de La Cámpora parece convencido en detonar esa incipiente grieta no solo para ganar nuevos apoyos en temas sensibles para la agenda del kirchnerismo, sino también para quebrar a Juntos por el Cambio de cara a las elecciones legislativas.
El periodista Santiago Fioriti expresó que “Máximo Kirchner está planificando hablar con Sergio Massa y Horacio Rodríguez Larreta para que un sector de la oposición acompañe al Gobierno en esta idea que tiene Cristina Fernández de Kirchner de estirar la negociación por 20 años con el FMI”.